EN CAPULINES, MATAN A CAMPESINO A BALAZOS Y MACHETAZOS.

CELAYA, GTO., 9 marzo 2019.- Con saña inaudita, un campesino fue asesinado a balazos y machetazos que le desprendieron la piel de la cara, lamentable suceso que tuvo lugar en el cerro cercano a la comunidad de Capulines y donde lo encontró su hijo cuando salió a buscarlo pues no había regresado a dormir a casa la noche anterior.
Del agresor o agresores, nada se sabe y lo más seguro es que este homicidio quedé en el archivo de la Fiscalía General del Estado pues, al parecer, no hubo testigos de la agresión contra el hombre identificado como Ignacio R., de 54 años de edad y quien tuvo su domicilio en la calle Benito Juárez, en Capulines.
La versión respecto al macabro hallazgo señala que el finado salió de su casa desde el viernes sin decir a dónde iba pero, sus familiares, suponen se dirigió a trabajar la parcela que era de su propiedad, al anochecer, esperaron a que regresara pero no fue así.
Apenas amaneció, uno de sus hijos salió a buscarlo por las calles de la población rural y, al no localizarlo, se encaminó hacia el cerro por una vereda que lleva a las tierras de cultivo, a unos 400 metros del casería, encontró el cuerpo sin vida de su progenitor y regresó para avisar al delegado rural y notificar a la policía municipal.
Una vez que llegaron las autoridades policiacas y ministeriales, observaron tirado en el piso el cuerpo de Ignacio, quien presentó dos balazos a la altura del pecho y las costillas del lado derecho, en tanto que eran visibles lesiones cortantes en la cabeza.
El asesino, actuó con sadismo pues, no contento con propinarle los disparos de pistola, se ensañó sin piedad atizándole varios machetazos, al grado que le destrozó la cabeza y el rostro, además los tajos le desprendieron la piel, dejando al descubierto los huesos de la mandíbula.
Al lugar, arribaron socorristas de Cruz Roja pero era obvio que la víctima carecía de signos vitales y se retiraron tras tomar fotografías del hombre.
Por su parte, los peritos de la Fiscalía Regional, se dieron a la tarea de buscar huellas o indicios dejados por el o los asesinos y únicamente encontraron tres casquillos calibre nueve milímetros, suponen que el deceso tuvo lugar en el transcurso de la tarde del viernes.