SALIÓ DE SU CASA A VER UN TRABAJO, REGRESÓ EN FÉRETRO.

SALVATIERRA, GTO., 9 diciembre 2018.- Luis Ángel N., salió de su casa el viernes pasado a las dos de la tarde, esa fue la última vez que lo vieron con vida sus parientes porque lo encontraron muerto cerca de las ocho de la mañana del sábado en el camino a la comunidad de Ballesteros.
“Que iba a ver lo de un trabajo”, dijo a sus familiares cuando abandonó la casa en la calle Jacarandas, de la colonia División del Norte, al otro extremo de la ciudad, de acuerdo con lo que obra en la carpeta de investigación iniciada por el Ministerio Público Común.
La noticia del hallazgo de un cadáver a un lado del camino a la ranchería trascendió minutos antes de las ocho por boca de personas que pasaron por dicho lugar, que termina en la Presa de Ballesteros, cerca del añejo balneario que funciona ahí.
Sin revisarlo a conciencia, los policías que acudieron a verificar el reporte descubrieron que el cuerpo tenía huellas de violencia, varios balazos y estaba bocarriba, tirado entre la yerba silvestre.
A su arribo, los peritos de la Subprocuraduría de Justicia para la región C observaron que sus victimarios le propinaron varios balazos, a la vista, observaron uno del lado izquierdo del tórax, a la altura del corazón, otro en la barbilla derecha y uno más en el antebrazo izquierdo, lesiones que le costaron la vida.
Cerca del cadáver, como mudos testigos, el personal experto en revisar áreas del crimen encontró como indicios un casquillo y un cartucho sin usar, calibres nueve milímetros, nada de huellas en concreto, seguramente, será un asesinato que se sumará a la estadística de muertes sin resolver en el Estado.