CREÍAN QUE VIVÍA CON SU AMANTE, NO ERA ASÍ, HABÍA SIDO DESCUARTIZADO…

CORONEO, GTO., 13 junio 2018.- De un día para otro, el queretano Pedro Miguel, desapareció. Lo último que supieron de él fue que iba a una comunidad de Coroneo a “un mandado”. Su familia lo buscó hasta 15 días después porque suponían que estaba viviendo con el “mandado”, su otra pareja.

Pero no era así. El hombre de oficio plomero, murió en circunstancias extraordinarias y fue noticia de primera plana en los medios de comunicación guanajuatenses.

Casi dos meses después, una de sus nietas subió una alerta de persona desaparecida al facebook. La vieron los agentes de investigación criminal de Guanajuato y se comunicaron por teléfono para avisar que en la morgue estaba un cadáver con las características del hombre, desmembrado a sus 62 años de edad, vecino de la colonia Los Sauces, en Querétaro.

Su hijo lo reconoció de inmediato. Contó a los policías que lo vieron por última vez el 23 de abril, cuando salió de la casa para trabajar pero le dijo que iba a “un mandado”.

Como no supieron más de él, creyeron que estaba con su concubina, de 50 años.
Así pasaron 15 días y, por esa tardanza, fueron a ver a la mujer para preguntar. Ella les dijo que él se fue a Querétaro ese día a la media noche.

Pedro Miguel estaba a punto de separarse de su esposa para vivir con la otra mujer.

Todavía cuando presentaron la denuncia por desaparición, alguien llamó a la familia desde su teléfono y les dijo que ya ni lo buscaran.

Días más tarde, supieron que había sido descuartizado y su cuerpo apareció a la puerta de la Presidencia Municipal y en el kiosko del jardín principal de Coroneo.